La línea de base social permite comprender cómo vive, produce, se organiza y decide una población antes de intervenir en su territorio.

Esa información no solo sirve para informes. También permite diseñar cronogramas más realistas, mensajes más creíbles y medidas de compensación mejor enfocadas.

Cuando una empresa invierte en entender el contexto social, disminuye el costo de corregir errores más adelante. En términos operativos, eso también es rentabilidad.